Flujo de trabajo de la destilación artesanal
Etapas del proceso de destilación
Conozca el flujo de trabajo completo, comprenda dónde se crea el sabor y descubra por qué una mala materia prima al inicio genera costos elevados más adelante.
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El proceso completo de destilación, explicado
Quédese con esta idea fundamental: la destilación artesanal no consiste en «comprar un alambique y comenzar». Es una cadena de etapas consecutivas e interrelacionadas.
Resumen rápido
- Las cinco etapas principales de elaboración son: maceración → fermentación → primera destilación → destilación final y cortes → añejamiento
- La fermentación crea la mayor parte del sabor (~80 %)
- Las pequeñas ineficiencias iniciales pueden acumularse y causar grandes pérdidas más adelante
- Los tiempos, especialmente de fermentación y añejamiento, determinan los cuellos de botella y la planificación
Las cinco etapas principales
Básicamente, es un proceso compuesto por varias etapas consecutivas. En la maceración, introducimos el grano en agua caliente a temperaturas específicas, lo mezclamos y nos aseguramos de que los almidones se conviertan en moléculas más pequeñas de azúcares fermentables. En la fermentación, añadimos levadura al mosto azucarado que hemos preparado.
Maceración
En la maceración, el grano se introduce en agua caliente a temperaturas controladas para convertir los almidones en moléculas de azúcares fermentables.
La levadura es un microorganismo que, si se gestiona correctamente, consume esos azúcares fermentables y los transforma, entre otras cosas, en alcohol. Así obtenemos algo parecido a un vino o una cerveza, con un 7 %, 8 %, 9 % o quizá 10 % de graduación alcohólica. Una vez obtenido, realizamos una primera destilación.
Fermentación
Durante la fermentación se añade levadura al mosto azucarado. Si se gestiona correctamente, la levadura consume los azúcares y produce alcohol, entre otros compuestos. El resultado se parece a una cerveza o un vino, a menudo con ~7 %–10 % de graduación alcohólica, pero todavía no es una bebida espirituosa.
Profundizaremos mucho más en otro video más adelante. La primera destilación produce flemas, un producto intermedio con un 25 % o 30 % de graduación alcohólica. Es transparente y tiene más alcohol, pero aún no se han realizado los cortes para obtener el brandy, whisky o vodka final.
Primera destilación
A continuación se realiza la primera destilación. Esta produce flemas: un producto intermedio, normalmente con ~25 %–30 % de graduación alcohólica (ABV), más transparente y con mayor concentración de alcohol, pero que aún no es la bebida espirituosa final.
Eso es lo que hacemos en la segunda destilación. Durante esta destilación final realizamos los cortes y, en la última etapa, la nueva mezcla de destilado se somete a añejamiento. Por ejemplo, un ron, whisky o incluso brandy puede permanecer en barrica durante meses o años para desarrollar su perfil de sabor final.
Destilación final y cortes
Durante la destilación final se realizan cortes para definir el brandy, whisky, vodka u otra bebida espirituosa. Se concentran el alcohol y los sabores, y se decide qué conservar y qué descartar.
En efecto, la destilación es un proceso. La maceración y la fermentación son igualmente fundamentales. Es muy importante transmitir esta idea, a la que volveremos con frecuencia.
Añejamiento
Por último, muchos productos —como el ron, el whisky y el brandy— se añejan en barrica durante meses o años para desarrollar su perfil de sabor final.
Si al comenzar el proceso considera que la maceración no es tan importante porque solo convierte almidones en azúcares, quizá acepte una ineficiencia del 2 % o 3 %. Todas las etapas posteriores conllevan pérdidas e ineficiencias. Por eso, un resultado de maceración relativamente deficiente puede generar enormes ineficiencias cuando se llega al producto terminado. La segunda razón para considerar la destilación y la destilación artesanal como un proceso está relacionada con la etapa de fermentación.
Por qué la fermentación determina el sabor
Es habitual suponer que la fermentación solo produce «alcohol base» y que este se refina durante la destilación. Hay que descartar esa idea. Si existe una etapa decisiva para el producto, es la fermentación.
¿Por qué? Porque no solo se crea alcohol: también se genera alrededor del 80 % de los sabores. La destilación principalmente concentra el alcohol y el sabor, y después elimina determinados alcoholes y sabores mediante los cortes.
Más adelante en el curso profundizaremos en la fermentación. Por ahora, recuerde la idea principal: la mayor parte del sabor se crea durante la fermentación.
Una mala materia prima sigue resultando costosa
Si comienza con una maceración deficiente o una mala fermentación porque son etapas «baratas» y «poco atractivas», está pasando por alto el fundamento del éxito en la destilación artesanal: competir mediante el sabor.
La fermentación es como ese equipo pequeño y poco atractivo al que nadie quiere prestar atención. En cambio, todos prefieren centrarse en un alambique atractivo y gastar allí el dinero.
Las ineficiencias se acumulan
Cada etapa conlleva pérdidas e ineficiencias. Si se acepta una pequeña ineficiencia al principio —por ejemplo, unos puntos porcentuales durante la maceración—, esta se acumula hasta llegar a las botellas terminadas.
Por suerte, nos quedan algunos contenedores y podemos fermentar en ellos. Se puede comprar un contenedor por $100 y comenzar. ¿Por qué no dedicamos más tiempo, capacitación, formación y dinero a la fermentación?
Dónde encajan el embotellado y la venta
Hay otra etapa que suele olvidarse: después del añejamiento vienen el embotellado, el etiquetado y, luego, el marketing y la venta. Elaborar bebidas espirituosas cuesta dinero; vender botellas genera los ingresos necesarios para seguir mejorando y creciendo.
Pues bien, sencillamente, esa es la respuesta que suelo recibir, porque se cree que la fermentación solo sirve para producir el alcohol base y que este se refina durante la destilación. Quiero descartar esa idea desde este momento.
Alcance del curso
- No abordaremos la parte empresarial: esa es su responsabilidad.
- No abordaremos cuestiones legislativas, ya que varían según el país, el estado y la ciudad.
- Abordaremos en profundidad la maceración, la fermentación, la destilación y el añejamiento.
Si hay una etapa más importante que las demás en todo este proceso, no es la destilación. La fermentación es fundamental porque en ella no solo se crea el alcohol, sino también cerca del 80 % de los sabores. En realidad, durante la destilación solo se concentran el alcohol y los sabores y, al final, se eliminan determinados alcoholes y sabores mediante los cortes.
Tiempo, planificación y cuellos de botella
Piense en los tiempos: la maceración puede durar entre medio día y un día; la fermentación, entre cuatro y cinco días; una primera destilación puede llevar un día y una destilación final, otro. El añejamiento puede durar años. Por eso necesita planificar qué ocurrirá cada semana, qué producirá y cuándo los costos se convertirán en liquidez real en su cuenta bancaria.
Si se parte de una materia prima deficiente por una maceración insuficiente o por malas fermentaciones realizadas en un contenedor o IBC solo porque resulta económico, se está ignorando el objetivo fundamental de convertirse en un destilador artesanal de éxito. Nunca se podrá competir con Jack Daniels en su propio terreno.
Costos de conexión ocultos
Al montar una destilería tradicional y compartimentada, se suele presupuestar el equipo principal: macerador, fermentadores, alambiques y estanterías. Lo que sorprende a muchos es cuánto dinero y esfuerzo exige «todo lo que los conecta»: mangueras, tuberías, bombas, equipos de limpieza y la infraestructura necesaria para que el sistema completo funcione de forma integrada.
Para conocer el problema de crecimiento que esto genera —y otra forma de plantearlo—, continúe con por qué las configuraciones tradicionales pueden limitarle al ampliar la escala.
Sus volúmenes de producción son tan grandes que, incluso con nuestra tecnología avanzada, resulta imposible competir con sus economías de escala. Por tanto, la única forma de competir es mediante el sabor. Si el 80 % o más de los sabores se genera durante la fermentación, ¿no debería invertir allí su dinero, educación y capacitación?
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